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La cualidad que comparten las personas inteligentes y que podemos entrenar a diario

Aprender a escuchar requiere de presencia y atención, dos aspectos que se pueden practicar todos los días. Te contamos por qué las personas con inteligencia emocional escuchan con empatía y cuáles son sus beneficios.


No es necesario que brindes tu opinión todo el tiempo; los silencios también aportan a la escucha activa.

No es necesario que brindes tu opinión todo el tiempo; los silencios también aportan a la escucha activa. - Créditos: Getty Images



El científico y novelista alemán Goethe decía algo muy cierto: “Hablar es una necesidad, escuchar es un arte”. La capacidad de escuchar con atención a otra persona es algo que muchas veces damos por sentado, pero no ocurre de forma tan habitual como nos gustaría. Escuchar es mucho más que estar en silencio mientras otra persona nos cuenta algo. ¿Cuántas veces nos encontramos en conversaciones múltiples donde la importancia de hablar y brindar el punto de vista propio pasa por arriba el intento de escuchar eso nuevo que la otra persona está queriendo manifestar?

Según explica Leonardo Ordoñez Díaz, profesor de la Universidad del Rosario de la Escuela de Ciencias Humanas de Colombia, hay principalmente dos grandes razones por las que nos cuesta escuchar con atención.

Escuchar con total presencia crea lazos de confianza profundos

Escuchar con total presencia crea lazos de confianza profundos - Créditos: Getty Images

 

La primera responde a la fuerte tendencia que tenemos de instalarnos cómodamente en nuestro propio punto de vista: es confortable vivir protegido en la propia burbuja; acoger el punto de vista del otro, en cambio, supone un esfuerzo, una apertura que puede ser ardua de alcanzar”, dice. La segunda, en tanto, está relacionada a los múltiples factores de distracción que existen en la actualidad: “El uso continuo del celular, la búsqueda incansable de información en internet, el salto constante de un asunto a otro, de un mensaje a otro, de un estímulo a otro, nos tornan cada vez más distraídos y dispersos”.

Si pensamos en los orígenes del término “escuchar” viene del latín “auscultare”, que en la rama de la medicina significa “aplicar el oído a la pared torácica o abdominal a fin de explorar los sonidos o ruidos normales o patológicos producidos en los órganos que las cavidades del pecho o vientre contienen”. “Esto sugiere que escuchar con atención a los otros es una manera de «auscultar» su ser interior, su forma de pensar y de ver el mundo”, considera Ordoñez Díaz.

Saber escuchar es un signo de inteligencia

Para la psicoterapeuta Jenny Maenpaa, la capacidad de escuchar es una característica que comparten las personas que son inteligentes. Y lo explica así: "Ellas son capaces de percibir una interacción de manera integral, en lugar de estar, simplemente, en el momento y responder a lo último que dijiste con lo primero que pensaron". Es la semilla fundamental para crear nuevas relaciones y generar confianza en las personas.

Por su parte, el psicólogo Daniel Goleman considera que saber escuchar con atención es una de las principales habilidades en las personas con altos niveles de inteligencia emocional. Para escuchar de forma correcta, dice, es importante focalizar nuestra atención en aquello que la otra persona nos está transmitiendo. Para lograrlo, es importante tratar de evitar todo tipo de distracciones, tanto los ruidos externos como las rumiación mental.

Minimizar las distracciones, como puede ser el celular, y evitar juzgar, son dos grandes pilares de la escucha activa.

Minimizar las distracciones, como puede ser el celular, y evitar juzgar, son dos grandes pilares de la escucha activa. - Créditos: Getty Images

4 beneficios de la escucha activa

  1. 1

    La escucha atenta genera confianza y favorece una relación colaborativa con los interlocutores, y ello por dos razones: cuando escuchamos atentamente, las personas que nos hablan se sienten valoradas y respetadas;

  2. 2

    Escuchar con atención tiene efectos tranquilizantes que ayudan a aliviar tensiones y permiten llegar hasta el fondo de los problemas.

  3. 3

    Saber escuchar nos ayuda a ser mejores oradores. Al escuchar eficazmente advertimos cómo y porqué funcionan los diversos métodos y técnicas del discurso y cuáles convienen utilizar para futuros discursos o exposiciones.

  4. 4

    Escuchar con atención mejora el aprendizaje en una apropiación más honda y duradera de los saberes.

Amores

Cuatro notas para entrar en el mundo de las relaciones.

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