FEn el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, y frente a la preocupación por las situaciones de riesgo entre jóvenes y adultos, el entorno cercano —familiares, amigos y compañeros— cumple un rol decisivo para la detección temprana y el acompañamiento adecuado.
Para comprender cómo intervenir y qué acciones resultan de ayuda, se consultaron las pautas del Dr. Rolando Salinas (MN 72241), Jefe del Instituto de Salud Mental y Medicina Psicosomática del Hospital Alemán y Profesor de Psicología de la Salud y Epidemiología de la UCA.
Tres acciones clave para la prevención

De acuerdo con las recomendaciones explicadas por el experto consultado, existen tres pasos esenciales que cualquier persona cercana puede llevar a cabo:
- Acercarse y preguntar: No es necesario buscar una frase perfecta. Basta con expresar lo que se observa desde la preocupación ("Te noto más aislado", "Me preocupa verte así") y dar espacio a la conversación. Si se sospecha de un riesgo, es adecuado preguntar de forma directa y serena si la persona está pensando en quitarse la vida.
- Escuchar y permanecer cerca: Implica comprender la vivencia de la persona sin juzgarla, sin debatir sobre lo que siente ni intentar convencerla de que "las cosas no son tan malas".
- Facilitar el acceso a ayuda profesional: Acompañar a la persona a una consulta médica o a la guardia, llamar juntos a un servicio de salud o convocar a otros familiares de confianza. Si el riesgo es inmediato, no se debe dejar a la persona sola.
Actitudes que se deben evitar
El experto señala que para cuidar a alguien en crisis es fundamental evitar las siguientes conductas:
- No minimizar el dolor: Frases como "ya se te va a pasar" o "tenés todo para estar bien" desvalidan el sufrimiento.
- No dar sermones ni discutir: Intentar convencer al otro de que debería sentirse de otra manera suele distanciarlo.
- No prometer secreto absoluto: Si la seguridad o la vida de la persona están en juego, romper la confidencialidad para pedir ayuda profesional es una forma necesaria de cuidado.
Señales de alerta para tener en cuenta
Aunque no existe una única señal indicadora, el Dr. Salinas destaca la importancia de observar la combinación o intensificación de los siguientes cambios:
- Aislamiento y alejamiento de grupos sociales o familiares.
- Desesperanza marcada y expresiones verbales como "no hay salida", "soy una carga" o "quisiera desaparecer".
- Alteraciones importantes en el sueño y aumento en el consumo de alcohol o sustancias.
- Abandono de actividades significativas y deterioro brusco del rendimiento académico o laboral.
- Despedidas inusuales o la entrega de pertenencias.
Mito sobre hablar directamente del suicidio
El material consultado enfatiza que preguntar directamente a una persona si está pensando en suicidarse no "instala" la idea en su cabeza. Basado en la evidencia respaldada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el NIMH, abordar el tema con respeto disminuye la ansiedad y abre una vía de desahogo y comunicación que muchas veces la vergüenza o el miedo impiden.
Podés comunicarte de forma gratuita y confidencial con personas que pueden escucharte y acompañarte:
- Centro de Asistencia al Suicida (Argentina): Llama al 135 (desde CABA y GBA) o al (011) 5275-1135 (desde todo el país).
- Línea de Salud Mental (Ministerio de Salud de la Nación): 0800-999-0091 (atención las 24 horas).
- Emergencias Médicas: Si la situación es urgente o hay riesgo inminente, llamá al 107 (SAME) o acudí a la guardia médica más cercana.
SUICIDIO: una guía para saber qué hacer, cómo prevenir y dónde encontrar ayuda elaborada por LA NACIÓN
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