Lactancia materna: por qué muchas mujeres dejan de amamantar antes de lo que desean

Aunque los beneficios de la lactancia materna son ampliamente conocidos, sostenerla no depende solo del deseo de una mamá. El regreso al trabajo, las licencias, la falta de apoyo y las condiciones cotidianas también hacen la diferencia.

Por María Golé

1 de septiembre de 2026, 11:25

Lactancia materna: ¿cuánto tiempo le destinamos las mujeres?
Lactancia materna: por qué muchas mujeres dejan de amamantar antes de lo que desean - Getty

Aunque la evidencia científica es contundente respecto de los beneficios de la lactancia materna, la realidad muestra que muchas mujeres dejan de amamantar antes de lo que desean. Cuando las condiciones no acompañan, solo con el deseo no es suficiente.

La lactancia suele presentarse como una decisión individual, pero sostenerla depende de muchos otros factores: el acceso a información y acompañamiento, las condiciones laborales, las licencias, la corresponsabilidad en los cuidados y la posibilidad de contar con tiempo y espacios adecuados.

Promover la lactancia, entonces, no consiste únicamente en hablar de sus beneficios. También implica construir entornos que hagan posible que quienes desean amamantar puedan hacerlo.

Mucho más que alimento

La leche materna es el alimento ideal para un bebé durante sus primeros meses de vida. Aporta todos los nutrientes que necesita, protege frente a infecciones respiratorias y gastrointestinales, favorece el desarrollo neurológico y disminuye el riesgo de obesidad y enfermedades crónicas en etapas posteriores.

Los beneficios también alcanzan a las madres: la lactancia reduce el riesgo de cáncer de mama y ovario, disminuye la probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2 y favorece una mejor recuperación tras el nacimiento.

Sin embargo, la Organización Panamericana de la Salud advierte que en América Latina las tasas de lactancia exclusiva siguen estando por debajo de lo recomendado. Menos de la mitad de los bebés menores de seis meses reciben únicamente leche materna.

Los factores que influyen en la decisión de amamantar

Una mujer extrayendo leche materna con un sacaleche
Amamantar exige tiempo, información y acompañamiento. - Getty Images

Si bien existe una idea muy instalada de que la lactancia depende únicamente de la decisión de la madre, hay muchos otros factores que influyen, especialmente cuando hay que volver al trabajo.

Amamantar requiere tiempo, información, acompañamiento y condiciones adecuadas. Cuando alguno de estos pilares falla, sostener la lactancia se vuelve mucho más difícil.

En Argentina, por ejemplo, solo el 38 % de los bebés menores de seis meses reciben lactancia materna exclusiva. Entre los múltiples factores que influyen aparecen las cortas licencias por nacimiento, el regreso temprano al trabajo, la escasa corresponsabilidad en los cuidados y la falta de espacios adecuados para extraerse leche.

Aunque existen normativas sobre espacios de lactancia en los lugares de trabajo, su alcance continúa siendo limitado y muchas mujeres, especialmente quienes trabajan en la informalidad o de manera independiente, quedan fuera de esa protección.

Por eso, cada vez más especialistas coinciden en que promover la lactancia consiste también en construir entornos que la hagan posible.

Los primeros días: muchas dudas

Gran parte de las consultas aparecen durante las primeras semanas. Conocer algunos procesos fisiológicos ayuda a vivir este momento con mayor tranquilidad.

La bajada de leche

La llamada “bajada de la leche” suele producirse entre las 48 y las 72 horas posteriores al parto, aunque el momento puede variar entre mujeres.

Es habitual sentir las mamas más calientes, tensas o pesadas. Este cambio es consecuencia del aumento en la producción de leche y del incremento del flujo sanguíneo hacia el pecho.

La mejor manera de aliviar esa congestión suele ser ofrecer el pecho con frecuencia y favorecer un buen agarre del bebé. En algunos casos, la extracción manual también puede resultar muy útil para ablandar la areola y facilitar la succión.

La extracción manual: una herramienta que toda madre debería conocer

Aunque muchas personas piensan inmediatamente en un sacaleches, la extracción manual continúa siendo una de las herramientas más valiosas durante los primeros días de lactancia.

Permite aliviar la congestión mamaria, obtener pequeñas cantidades de calostro —la primera secreción de leche después del parto— cuando el bebé necesita un estímulo adicional y resolver algunas dificultades iniciales sin necesidad de dispositivos.

Además, es una técnica fisiológica, gratuita y que puede aprenderse con el acompañamiento adecuado.

Cuando el bebé logra prenderse correctamente al pecho, suele ser la primera estrategia recomendada durante el inicio de la lactancia.

Si tenés dudas sobre cómo hacerlo, te sugerimos ver este contenido.

¿Y el sacaleches?

El sacaleches puede convertirse en un gran aliado, pero no todas las familias lo necesitan desde el nacimiento.

Puede resultar especialmente útil cuando la madre debe separarse del bebé, por trabajo u otras circunstancias; cuando necesita estimular la producción de leche o cuando se requiere extraerla y almacenarla para ofrecerla posteriormente.

No existe un único modelo ideal: lo que más importa es la copa. Elegir el tamaño correcto hace que la extracción sea más cómoda, efectiva y sin dolor.

Una responsabilidad compartida

La lactancia suele presentarse como una decisión individual, cuando en realidad también es una responsabilidad colectiva.

Los gobiernos pueden impulsar licencias más adecuadas y políticas públicas que protejan la lactancia. Los sistemas de salud pueden ofrecer información y acompañamiento oportuno. Las empresas pueden generar espacios de extracción y mayor flexibilidad para las familias que acaban de tener hijos. Las parejas, familiares y comunidades también cumplen un rol fundamental al brindar apoyo cotidiano.

La verdadera pregunta es si, como sociedad, estamos creando las condiciones necesarias para que las mujeres puedan amamantar si así lo desean.

Porque la lactancia no debería ser un acto de resistencia: debería ser una posibilidad real para elegir en libertad.

María Golé

María Golé María Golé es pediatra, especialista en trasplante hepático del Hospital Garrahan.