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Mitos y verdades de las enfermedades infantiles de invierno

¿Salir con el pelo mojado hace que los chicos se enfermen más? ¿Y los pies descalzos? ¿Abrigarse los días de frío influye? Conversamos con la pediatra Natalia Azubel sobre los mitos populares que vinculan el invierno y sus enfermedades.


Mitos y verdades de las enfermedades infantiles en invierno

Mitos y verdades de las enfermedades infantiles en invierno



Desde que andar con los pies descalzos hacen que se enfermen más, hasta sugerencias de remedios caseros para la tos, hay muchas opiniones (¡como en todo en la crianza!) sobre los niños y las niñas en invierno. Pero ¿qué lugar tienen esos comentarios? ¿Cuánto del consejo de abuela es real y cuánto está demostrado que no?

Conversamos con la pediatra, especialista en desarrollo infantil, Natalia Azubel (@dra.nataliaazubel) sobre los mitos y verdades de las enfermedades y las infancias en esta época. 

Mito: el frío enferma

Llegan las bajas temperaturas y los mapadres nos sumamos un desafío más: abrigar a nuestros hijos e hijas. Desenfundamos el secador de pelo, junto con guantes y bufandas. Es que nuestra primera intuición ante el frío es cerrar ventanas, acovacharnos y buscar estar calentitos lo más posible. Pero esto no siempre es positivo. 

"Las bajas temperaturas no tienen la capacidad de producir enfermedades por sí mismas. A pesar de esto, sí generan las condiciones para que se produzcan los contagios. En primer lugar, los virus pueden sobrevivir y reproducirse más fácilmente en el aire seco y frío del invierno. Además, el frío también hace que la gente pase más tiempo en interiores, haciendo más fácil que los virus se puedan propagar en los espacios cerrados", explica nuestra experta. En esta época, suelen ser más frecuentes los virus que provocan cuadros respiratorios (como gripe o resfrío común, bronquiolitis, laringitis, faringitis). Y no hay que olvidarse del COVID, que también general cuadro similar al gripal.

"Algunas investigaciones sugieren que las temperaturas bajas podrían hacer que las células inmunitarias sean menos eficaces. Pero todavía no hay suficiente evidencia para afirmar que salir desabrigados o con el pelo mojado sea un factor desencadenante de enfermedades respiratorias", agrega. 

Verdad: hay que protegerse del sol

Apenas se ve una veta de sol en invierno, la plaza se llena de niños y niñas. Pero ¿quién se acuerda de ponerles protector solar en invierno? Si bien la exposición al sol diaria, es fundamental para la vitamina D, no debemos olvidar proteger la piel.  Es cierto que en verano estamos más expuestas a los rayos UVA y UVB (menos ropa, más tiempo al sol), pero en invierno también lo estamos de una manera casi imperceptible. Y esto lo vuelve más peligroso, ya que no somos conscientes de semejantes daños.

"Aunque en invierno los niveles de rayos ultravioleta (UV) (la cantidad de rayos dañinos del sol) sean más bajos, estos pueden producir lesiones en la piel, por ende, se recomienda el uso de protector solar durante todo el año, incluso en días nublados", explica Azubel. 

El frío invernal no genera que los chicos se enfermen más

El frío invernal no genera que los chicos se enfermen más

Mito: el jugo de naranja alivia la gripe

"Dale juguito de naranja". "Preparale un té con jengibre". "Poné una cebolla debajo de la cama". Los consejos bienintencionados para mejorar la salud de nuestros hijos e hijas cuando están enfermos se multiplican. Sin embargo, hay que tener especial cuidado con los remedios caseros. "Si bien sabemos que en infecciones virales el tratamiento es sintomático (es decir, destinado a paliar los síntomas como la fiebre, los mocos, etc.), hay que tener mucho cuidado con los remedios caseros, ya que algunos pueden ser peligrosos en pacientes pediátricos. Sobre  todo los que se componen de yuyos, plantas y otros derivados. Siempre es conveniente consultar con su pediatra de cabecera antes de administras cualquier tratamiento a un niño", afirma la pediatra, ya que anulan el mecanismo de defensa del cuerpo, y corremos riesgo de que ese moco quede “atrapado” y se sobre infecte, provocando un cuadro mucho más grave. "Es necesario que un pediatra escuche e indague sobre el tipo de tos (si es seca, catarral, perruna o metálica) y en función a eso, indicará el tratamiento correspondiente", continúa.

En relación al típico consejo del jugo de naranja, "la evidencia disponible hasta el momento muestra que, si bien es cierto que la vitamina C está involucrada en los procesos de defensa del organismo, esta no es capaz de prevenir ni curar el resfrío en la población general y solo ofrecería un ligero beneficio al reducir de forma muy moderada la duración o la gravedad de los síntomas". 

Verdad: si están enfermos, mejor en casa

"Si no tiene fiebre yo las mando igual", me dice una amiga sobre la asistencia de sus hijas al colegio. Pero aún no teniendo fiebre, en estas épocas de alta circulación de enfermedades, pueden contagiar igual. Las escuelas son un lugar propicio para el contagio y la circulación de diversos virus. Sobre todo en invierno, donde las condiciones de encierro favorecen  aún más al contagio.

"Si bien luego de una infección el cuerpo genera anticuerpos, los mismos no protegen contra futuros contagios, pudiéndose contagiar varias veces durante el período invernal. Hay que ser muy criteriosos a la hora de enviar a nuestros hijos a la escuela. Desde ya que un niño que presenta un cuadro febril no debe asistir a clases hasta cumplir 24 horas afebril. Cuando un niño presenta evidencias de un cuadro viral (tos, rinorrea, malestar), no es conveniente que asistan a clases, más allá de que presenten fiebre o no", aconseja nuestra experta. 

Por último, Azubel recomienda no asistir a la guardia por cuadros febriles o gripales simples. "En invierno generalmente aumenta muchísimo la demanda en guardias, muchas veces se encuentran colapsadas. Reservamos el uso de guardias para pacientes que presentes síntomas o señales de alarma como dificultad respiratoria, fiebre alta y de difícil manejo o de varios días de evolución sin mejoras, convulsiones febriles u otras urgencias no asociadas a cuadros respiratorios. La opción del médico a domicilio, en caso que esté disponible, es una buena alternativa para evitar el ingreso a guardia. También es buena alternativa la videconsulta, aunque en pediatría y en invierno, la mayoría de los cuadros son respiratorios, y resulta indispensable auscultar y revisar al paciente".

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