Caro Trippar contó que tiene cáncer de mama: qué síntomas no hay que pasar por alto, incluso durante el embarazo y la lactancia

El caso de la influencer puso el foco en la importancia del diagnóstico precoz. Una mastóloga explica cuáles son los signos de alerta, por qué algunos casos pueden confundirse con una mastitis y qué estudios pueden hacerse de manera segura durante el embarazo y la lactancia.

Por Verónica Dema

28 de julio de 2026, 11:27

Caro Trippar contó que tiene cáncer de mama
Caro Trippar contó que tiene cáncer de mama. - Archivo LN

La influencer y creadora de contenido Caro Trippar emocionó a su comunidad al contar públicamente que le diagnosticaron cáncer de mama con metástasis. En un primer video compartió cómo recibió la noticia y el tratamiento que comenzó, y días después volvió a las redes para agradecer los cientos de mensajes de otras mujeres que atravesaron la enfermedad. "Yo real creí que me iba a morir", conttó, aunque aseguró que escuchar historias de quienes hoy están bien le devolvió esperanza.

En su relato también contó cómo aparecieron los primeros síntomas: poco después de dejar de amamantar a su hijo notó un endurecimiento en una de sus mamas, acompañado de pinchazos y una mancha rojiza. Pensó que podía tratarse de una mastitis, pero los estudios confirmaron el diagnóstico de cáncer de mama.

Su caso volvió a poner sobre la mesa una pregunta frecuente: ¿qué pasa cuando aparecen cambios en las mamas durante el embarazo o la lactancia? ¿Es posible que un cáncer se confunda con una mastitis? ¿Se pueden hacer estudios estando embarazada?

Para responder estas dudas, OHLALÁ! conversó con la Dra. Carola Allemand, médica ginecóloga y mastóloga del Servicio de Ginecología del Hospital Italiano, quien explica por qué nunca conviene minimizar los síntomas.

Cáncer de mama y embarazo: un diagnóstico poco frecuente, pero posible

"Se llama cáncer de mama asociado al embarazo al que se diagnostica durante el embarazo o hasta los 12 meses posteriores al parto", explica la especialista.

Aunque representa apenas entre el 1% y el 2% de todos los casos de cáncer de mama, es el cáncer que con mayor frecuencia se diagnostica durante el embarazo y la lactancia. Además, su incidencia viene en aumento debido a la postergación de la maternidad.

Uno de los principales desafíos es que los cambios normales que experimentan las mamas durante este período pueden ocultar los síntomas.

"Durante el embarazo y la lactancia la mama aumenta de tamaño, está más congestionada y más densa. Eso puede hacer que algunos nódulos pasen desapercibidos o que la consulta se retrase", explica Allemand.

¿Cómo diferenciar una mastitis de un cáncer de mama?

 Dra. Carola Allemand, médica ginecóloga y mastóloga, servicio de ginecología del Hospital Italiano.
Carola Allemand, médica ginecóloga y mastóloga del Servicio de Ginecología del Hospital Italiano - Instagram

La médica aclara que muchas veces ambas situaciones pueden presentar síntomas muy parecidos.

"La mastitis suele manifestarse con un bulto, enrojecimiento, dolor, fiebre y, en ocasiones, secreciones. El problema es que algunos cánceres de mama también pueden presentar esos mismos signos."

En especial, el cáncer inflamatorio de mama, una forma poco frecuente pero agresiva de la enfermedad, puede confundirse fácilmente con una mastitis porque produce enrojecimiento, edema y dolor.

Por eso, la especialista remarca una recomendación clave: "Toda mastitis que no mejora con el tratamiento habitual debe volver a evaluarse para descartar otra causa."

Si después de entre dos y cuatro semanas persisten un bulto, cambios en la piel, retracciones o secreciones, no hay que esperar a que "se pase solo": es necesario realizar nuevos estudios y, si corresponde, una biopsia.

Los signos de alerta que no conviene ignorar

Aunque muchas personas asocian el cáncer de mama únicamente con un nódulo, existen otros síntomas que también requieren consulta médica.

Entre ellos se encuentran:

  • aparición de un bulto nuevo;
  • cambios en el tamaño o la forma de la mama;
  • enrojecimiento persistente;
  • retracción del pezón o de la piel;
  • secreción por el pezón;
  • hundimientos o cambios en la textura de la piel.

"La mayoría de los cánceres de mama no producen dolor. Sin embargo, cuando se trata de tumores localmente avanzados o carcinomas inflamatorios, sí puede aparecer dolor asociado", aclara Allemand.

¿Se pueden hacer estudios durante el embarazo?

Una de las dudas más frecuentes es si los controles deben suspenderse durante el embarazo. La respuesta es no.

La especialista explica que existen estudios que pueden realizarse de forma segura cuando existe una indicación médica.

  • Ecografía mamaria: puede realizarse durante cualquier trimestre del embarazo y también durante la lactancia.
  • Mamografía: no está contraindicada si es necesaria. Se realiza con protección abdominal para minimizar la exposición fetal.
  • Biopsia: también puede hacerse durante el embarazo y no debe demorarse cuando existe sospecha de cáncer.

En cambio, la resonancia magnética con contraste suele evitarse durante la gestación, salvo indicaciones muy específicas.

En mujeres que están amamantando, la recomendación es realizar la ecografía después de vaciar las mamas para mejorar la calidad del estudio.

La importancia de conocer las propias mamas

Más allá de la edad o del momento vital, Allemand insiste en que la primera herramienta sigue siendo conocer el propio cuerpo. "La recomendación es que todas las mujeres conozcan sus mamas y consulten si aparece cualquiera de los signos de alarma."

Además, recuerda que, para mujeres con riesgo promedio, el esquema habitual de control comienza a los 40 años con una mamografía y una ecografía anual. En quienes tienen antecedentes familiares u otros factores de riesgo, esos controles pueden empezar antes según la indicación médica.

Finalmente, la especialista destaca que el diagnóstico temprano cambia por completo el pronóstico. "Sabemos que el cáncer de mama detectado a tiempo tiene tasas de curación superiores al 90%. Por eso es tan importante no naturalizar los cambios, consultar a tiempo y realizar los estudios indicados."

El testimonio de Caro Trippar volvió a recordar un mensaje fundamental: incluso durante el embarazo o la lactancia, ningún cambio persistente en las mamas debe minimizarse. Si bien la mayoría de los nódulos que aparecen durante la lacancia son benignos y se tratan, no hay que dejar de consultar. 

Verónica Dema

Verónica Dema Editora de Actualidad en OHLALÁ! Licenciada en Ciencias de la Comunicación, Especialista en Prácticas Redaccionales. Tiene un Máster en Periodismo por LN/Universidad Torcuato Di Tella. Dedicada a temas de géneros, cultura y sociedad.