Gwyneth Paltrow y Courteney Cox la eligieron: la tendencia wellness para el cerebro que ya está disponible en Argentina

Probamos Exomind, la última tendencia wellness, y te contamos cómo funciona esta tecnología que entrena la neuroplasticidad de tus neuronas.

Por Euge Castagnino

29 de junio de 2026, 13:52

De Gwyneth Paltrow a Courteney Cox, este es el tratamiento que las famosas están eligiendo.

Gwyneth Paltrow es una de las celebrities que toma sesiones de Exomind. - Getty

D urante años, el bienestar estuvo asociado a movernos más, comer mejor o dormir bien. Hoy, la conversación suma una capa clave: la salud mental como pilar. Y en este sentido, surgen nuevos conceptos dentro del universo wellness: la mente no solo necesita pausas, también estímulos. No solo descanso, también activación. Así es como tecnologías como la estimulación magnética transcraneal (patentada como ExoTMS de Exomind) empieza a volverse más masiva.

Ya dejó de ser una excentricidad de celebrities —algunas de las que lo usan son las actrices Gwyneth Paltrow y Courteney Cox, además de la extenista Serena Williams—, sino que se va volviendo parte de un movimiento que entiende el cuidado cerebral como un nuevo lujo. ¿La lógica detrás? Si el envejecimiento también impacta en la mente —memoria, foco, agilidad—, entonces el verdadero antiage ya no pasa solo por la piel o el último tratamiento de belleza, sino por el cerebro. Entrenarlo, estimularlo y mantenerlo en eje se vuelve, así, la versión más sofisticada del autocuidado.

Exomind: qué es

La estimulación magnética transcraneal (TMS, por su sigla en inglés) es una tecnología no invasiva que usa campos electromagnéticos focalizados para estimular áreas específicas del cerebro. ¿El objetivo? Modular la actividad neuronal y favorecer la neuroplasticidad, es decir, la capacidad del cerebro de reorganizarse y generar nuevas conexiones a lo largo de la vida.

Lejos de ser algo experimental, esta tecnología tiene más de 40 años de desarrollo en el campo de la psiquiatría, donde se utiliza para tratar trastornos como la depresión y la ansiedad. En los últimos años, su uso se amplió hacia el wellness, con dispositivos como Exomind, que buscan optimizar funciones cognitivas y emocionales en personas sanas y funcionales, pero sobrecargadas de estrés.

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Exomind: existen más de 17.000 publicaciones científicas que avalan la seguridad de este tratamiento. - Getty

El respaldo científico es sólido: existen más de 17.000 publicaciones científicas que avalan la seguridad y eficacia de esta tecnología, además de múltiples estudios clínicos específicos. También cuenta con aprobaciones de or-ganismos como la FDA (EE. UU.), CE (Europa) y ANMAT (Argentina). Para explicarlo bien simple: la TMS actúa sobre zonas como la corteza prefrontal del cerebro —clave en la regulación emocional, la toma de decisiones y el foco—, ayudando a “despertar” circuitos neuronales que, por el estrés o la sobreexposición a estímulos, pueden volverse menos eficientes.

¿Qué zona cerebral trabaja?

Dentro del cerebro, la corteza prefrontal izquierda cumple un rol clave en cómo pensamos, sentimos y actuamos. Es una de las áreas más evolucionadas y está directamente involucrada en funciones ejecutivas como la toma de decisiones, la planificación, la atención sostenida y el control de impulsos. También tiene un papel central en la regulación emocional: interviene en la forma en que procesamos el estrés, interpretamos lo que nos pasa y respondemos a los desafíos cotidianos.

Cuando esta zona está hipoactiva —algo común en contextos de estrés o fatiga mental—, pueden aparecer dificultades para concentrarse, sensación de “mente nublada”, menor motivación o mayor reactividad emocional. La estimulación magnética transcraneal actúa justamente sobre esta región, buscando reequilibrar su actividad y favorecer conexiones neuronales más eficientes.

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Esta terapia no reemplaza hábitos saludables, sino que los potencia. - Getty

¿Cuáles son los beneficios?

Esta terapia no reemplaza hábitos saludables, sino que los potencia. Por eso, funciona mejor si ya hacés activi dad física, tenés una buena alimentación y un descanso real.

¿Qué beneficios podés notar?

  • Reduce el estrés y la ansiedad: los pulsos electromagnéticos ayudan a calmar la hiperactividad del sistema nervioso, generando un estado de mayor serenidad.
  • Mejora la estabilidad emocional: es valioso en etapas como la perimenopausia y la menopausia, cuando los cambios hormonales impactan en el estado de ánimo.
  • Mayor calidad y profundidad del sueño: doy fe; ya a partir de la segunda sesión, noté que descansaba mejor ¡y recordaba mis sueños mucho más que antes!
  • Aumento del foco y la claridad mental: se va esa sensación de “niebla mental” o de estar quemada.
  • Regula hábitos alimenticios: como actúa sobre los circuitos de autocontrol, podés notar menos “picoteo”.
  • Mejor autopercepción: cuando el cerebro funciona de manera más equilibrada, la forma en que nos vemos y nos relacionamos con el mundo también cambia.
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Las sesiones de Exomind duran unos 24 minutos. - Getty

¿Cómo es una sesión de Exomind?

Una sesión de TMS es simple, indolora y muy relajante. Como yo estaba muy cerquita de la redacción, hacía una pausa y me regalaba esos 35 minutos (no dura más que eso) de reconexión conmigo.

¿Qué pasa en la sesión? Una vez que estás acostada en una camilla, un profesional te coloca el cabezal de la máquina sobre tu cabeza, hacia la parte izquierda. Primero, te hace un pequeño test para medir la intensidad de las ondas. Y una vez que la máquina empieza a hacer su magia, lo que vas a sentir son unos pequeños “toquecitos” sobre la cabeza —sutiles, rítmicos, casi hipnóticos— que van a mantenerse durante 24 minutos de corrido. Durante ese tiempo, vos estás recostada y con una musiquita relajante de un parlante.

Confieso: ¡hice algunas microsiestas, pero dicen que es muy normal! Otras sesiones lo sentí más parecido a una meditación guiada: la música suave, los ojos cerrados y una sensación progresiva de desconexión.

El tratamiento más habitual incluye unas seis sesiones, generalmente una vez por semana. Los efectos no son in- mediatos tipo “clic mágico”, pero sí progresivos. Y lo vas a ir notando a partir de la segunda o tercera sesión. En un mundo que no baja la intensidad, esta propuesta abre una puerta: entrenar la mente para habitarla mejor.

¿Dónde hacerlo en Buenos Aires?

El precio dependerá de los protocolos personalizados para cada paciente. Hay desde $165.000 hasta $250.000 por sesión.

  • LEMEL. Dónde: Aimé Painé 1183, CABA. Más info: @clinicalemel.
  • FI MEDICAL. Dónde: Gaspar Campos 1027, Vicente López. Más info: @fimedical.
Euge Castagnino

Euge Castagnino Secretaria de Redacción de OHLALÁ!, guionista cinematográfica especializada en cultura, cine, teatro, televisión y otros medios audiovisuales y gráficos. Es fan de las buenas historias, los libros, el buen comer y los viajes.