
Pequeños gustos para darse en verano que no cuestan dinero
No hace falta gastar para disfrutar. Estos pequeños gustos para darse en verano celebran el disfrute simple, el tiempo propio y los rituales que hacen bien y no cuestan dinero.
21 de enero de 2026 • 09:00

Pequeños gustos de verano para darse sin gastar de más. - Créditos: Getty
El verano invita a bajar el ritmo y a prestar atención a esos pequeños gustos que hacen bien. Sin grandes planes ni gastos, el disfrute aparece en gestos cotidianos que acompañan el calor y los días largos, y que demuestran que muchas veces el bienestar no cuesta dinero. Algunos de ellos, los reunimos a continuación.
Pequeños gustos de verano para darse sin gastar de más
Darse pequeños gustos no es solo un capricho: realmente hace bien. La psicología positiva demuestra que disfrutar de momentos simples aumenta la sensación de satisfacción y ayuda a reducir el estrés. No hace falta un gran plan ni gastar dinero: a veces, unos minutos dedicados a uno mismo son suficientes para sentirse mejor.
Incorporar esos pequeños placeres también ayuda a estar más presente. Cuando hacemos algo que nos gusta, aunque sea breve, estamos practicando autocuidado y fortaleciendo nuestra estabilidad emocional. La ciencia muestra que recompensarse con pequeños momentos de disfrute mejora la motivación y nos hace sentir más en control de nuestra rutina.

Disfrutá el verano a pleno con estos pequeños placeres que no cuestan dinero. - Créditos: Getty
Y cuando el verano alarga los días y la energía parece dispersarse, esos gustos simples ayudan a recargar fuerzas. Son pausas que nos permiten cuidar nuestra mente y nuestro cuerpo, sin que cueste nada, y que al final hacen que todo el día se sienta un poquito más liviano. A continuación, te contamos algunos pequeños planes que podés incorporar fácilmente a tu rutina y que realmente hacen la diferencia.
5 pequeños gustos de verano para disfrutar sin gastar dinero
1. Respiración consciente al aire libre: Dedicar cinco minutos a respirar profundo, en el balcón, jardín o parque, prestando atención al aire y al ritmo de tus inhalaciones y exhalaciones.
Por qué funciona: La práctica de respiración profunda activa el sistema nervioso parasimpático, reduciendo cortisol (hormona del estrés) y ayudando a sentir calma inmediata.
2. Masaje de pies con agua fría: Llenar un recipiente con agua fría y sumergir los pies después de un día caluroso, moviéndolos suavemente o masajeando plantas y talones.
Por qué funciona: Refresca, mejora la circulación y estimula terminaciones nerviosas que favorecen la relajación general, un pequeño ritual que ayuda a dormir mejor.

Pequeños gustos de verano para disfrutar sin gastar dinero. - Créditos: Getty.
3. Aromas del verano en frascos: Reunir hojas, flores, cáscaras de cítricos o hierbas secas y mantenerlas en un frasco abierto en la habitación o escritorio, renovando el aire de manera natural.
Por qué funciona: Estudios muestran que ciertos aromas (cítricos, menta, lavanda) reducen la ansiedad y mejoran el ánimo sin necesidad de aromatizadores comerciales.

5 pequeños gustos de verano para disfrutar sin gastar dinero. - Créditos: Getty
4. Micropausas de luz solar controlada: Tomar 10–15 minutos de sol directo en cara y brazos, preferentemente en horarios seguros, sin celular ni pantalla, simplemente sintiendo la luz.
Por qué funciona: La exposición moderada al sol ayuda a producir vitamina D, regula el reloj biológico y mejora el estado de ánimo gracias a la estimulación de serotonina.
5. Escritura libre de gratitud de verano: Antes de dormir, escribir 3–5 cosas que hayas disfrutado del día, aunque sean mínimas. No planear, solo notar lo que te hizo sentir bien.
Por qué funciona: La psicología positiva respalda la práctica de gratitud diaria, incrementa la sensación de bienestar, reduce la ansiedad y mejora la calidad del sueño.
En esta nota:
SEGUIR LEYENDO


10 formas de combatir la negatividad en tu vida: claves simples para lograrlo
por Nathalie Jarast

Slow summer: descubrí cómo transformar el verano en tiempo para vos
por Emanuel Juárez

El “síndrome del celular cansado”: por qué pasa y cómo recuperar el control
por Emanuel Juárez

Uñas y verano: los 6 colores que hacen ver la piel más bronceada
por Cristian Phoyú





