Mitos y verdades sobre la salud íntima femenina: qué no deberías normalizar nunca, según una experta

¿La sequedad vaginal solo aparece en la menopausia? ¿La lubricación depende únicamente del deseo? Cari Terraneo, farmacéutica y creadora del gel Lubrik, responde a los mitos más frecuentes sobre la salud íntima femenina.

Por Verónica Dema

1 de julio de 2026, 12:17

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Cari Terraneo, farmacéutica y creadora del gel Lubrik, responde a los mitos más frecuentes sobre la salud íntima femenina. - Getty

Durante mucho tiempo, muchas mujeres crecieron creyendo que sentir dolor durante las relaciones sexuales, ardor o sequedad era "parte de ser mujer". Sin embargo, hoy los especialistas coinciden en que esas molestias no deberían naturalizarse y que, en la mayoría de los casos, tienen tratamiento.

Para Cari Terraneo, farmacéutica y creadora de Lubrik, hablar de salud íntima sigue siendo una deuda pendiente. "Nunca deberíamos normalizar el dolor. El dolor durante las relaciones sexuales, el ardor, la irritación persistente, la sensación de tirantez o la sequedad que afecta la calidad de vida son señales de que algo necesita atención", afirma.

La especialista explica que durante años muchas mujeres convivieron con estos síntomas porque se les hizo creer que eran consecuencia inevitable de la edad o de determinados momentos hormonales. Sin embargo, consultar a tiempo puede marcar una gran diferencia en el bienestar cotidiano.

La sequedad vaginal no es solo un tema de la menopausia

Aunque suele asociarse con el climaterio, la sequedad vaginal puede aparecer mucho antes. Según Terraneo, la menopausia es una de las causas más conocidas, pero no la única.

Puede presentarse durante la lactancia, por el uso de anticonceptivos hormonales, como consecuencia de algunos tratamientos médicos, por alteraciones hormonales, enfermedades o incluso en períodos de estrés intenso. "Es una situación mucho más frecuente de lo que se cree y puede afectar a mujeres de cualquier edad", señala.

Las señales que merecen una consulta

La sensación de sequedad no siempre aparece únicamente durante las relaciones sexuales. También puede manifestarse al caminar, hacer actividad física o incluso en momentos cotidianos.

Cuando esas molestias son persistentes, la especialista recomienda consultar con un profesional de la salud.

Además, advierte que uno de los errores más frecuentes es intentar resolver el problema con una higiene excesiva.

"Muchas mujeres utilizan productos agresivos, duchas vaginales o jabones que alteran el equilibrio natural de la microbiota. Otro error frecuente es esperar demasiado para consultar cuando aparecen molestias. La salud íntima merece la misma atención que cualquier otra parte del cuerpo", explica.

¿Cuándo puede ser útil incorporar un gel íntimo?

Terraneo señala que un gel íntimo no debería asociarse únicamente a las relaciones sexuales.

"Un buen gel íntimo no es solamente un producto para usar durante una relación sexual. También puede formar parte del cuidado cotidiano, ayudando a mantener la hidratación, el confort y el bienestar de la zona íntima", sostiene.

Al momento de elegir uno, recomienda buscar formulaciones respetuosas de la fisiología vaginal, con pH compatible y agentes humectantes de calidad.

Entre los ingredientes que destaca se encuentran el ácido hialurónico, el ácido láctico, la gluconolactona, la arginina, la caléndula y la malva, además de otros humectantes biocompatibles.

En cambio, aconseja evitar productos con perfumes intensos, alcoholes irritantes u otros componentes que puedan alterar el equilibrio natural de la microbiota.

Lubricación y deseo: dos conceptos que no siempre van de la mano

Uno de los mitos más extendidos es pensar que la lubricación depende exclusivamente del deseo sexual. Para Terraneo, esa asociación es incorrecta.

"La lubricación es un fenómeno complejo en el que intervienen hormonas, salud vascular, medicamentos, estado emocional y múltiples factores físicos. Una mujer puede tener deseo sexual y, sin embargo, presentar sequedad", explica.

La especialista recuerda que esto puede suceder durante la lactancia, la menopausia, con determinados anticonceptivos hormonales o como consecuencia de algunos medicamentos.

El pH también cambia con la edad

El equilibrio de la microbiota vaginal depende, en gran parte, de la actividad hormonal.

Cuando disminuyen los niveles de estrógenos, el ambiente vaginal pierde acidez y eso puede favorecer la aparición de sequedad, molestias o infecciones.

Por eso, Terraneo considera importante adaptar los cuidados a cada etapa de la vida y elegir productos formulados para respetar el equilibrio fisiológico de la vulva y la vagina, sin modificar su microbiota natural.

El dolor nunca debería formar parte de la sexualidad

La especialista insiste en que el dolor durante las relaciones sexuales nunca debería aceptarse como algo normal.

"Cuando una mujer consulta, puede descubrir que existen herramientas y tratamientos que mejoran significativamente su calidad de vida. Hablar del tema ayuda a derribar tabúes y a que más mujeres encuentren soluciones", afirma.

Además, recuerda que el bienestar íntimo no depende únicamente de un producto. La actividad física, una alimentación equilibrada, el cuidado del suelo pélvico, el manejo del estrés y el acompañamiento médico cuando es necesario forman parte de un enfoque integral.

Finalmente, Terraneo invita a desterrar uno de los mitos más instalados alrededor de la salud femenina: "La sequedad no es un problema menor ni una consecuencia inevitable de la edad. La salud íntima impacta directamente en la autoestima, el bienestar, la vida de pareja y la calidad de vida de las mujeres".

Experta consultada: Cari Terraneo, farmacéutica (MN 12736) y creadora de Lubrik. Ig: @lubrikgelintimo

Verónica Dema

Verónica Dema Editora de Actualidad en OHLALÁ! Licenciada en Ciencias de la Comunicación, Especialista en Prácticas Redaccionales. Tiene un Máster en Periodismo por LN/Universidad Torcuato Di Tella. Dedicada a temas de géneros, cultura y sociedad.