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 • Opinión

Kari Gao abrirá un restaurante de comida china, ya tiene nombre y lo cuenta acá

Kari habla de la difícil tarea de encontrar el nombre para su restaurante. Reflexiona, también, sobre el desafío de nombrar, que nos acompaña toda la vida. "Tuve que poner nombre en varios momentos de mi vida. Incluso, a mí misma", revela.


Kari Gao ya tiene nombre para su restaurante de comida china.

Kari Gao ya tiene nombre para su restaurante de comida china. - Créditos: Gentileza Rodrigo Mendoza



Queridas Ohlaleras:

Esta semana tenemos avances: después de 5 meses de trabajo, tenemos nombre y logo del restaurante. ¡Y son las primeras en enterarse!

El nombre, más allá de que significa una forma de nombrar, representa el nacimiento de mi proyecto de cocina, en este caso. Con el nombre de alguna manera siento que pasa de lo imaginario a algo más palpable. Así que fue una de las primeras cosas que buscamos.

Pero, ¡qué difícil es encontrar un buen nombre! Siempre lo fue y me animo decir, casi para todos. El simple hecho de que es algo que nos va a acompañar toda una vida, nos aterra, y tenemos miedo de equivocarnos. Sin embargo, en la vida hay que ponerle nombre a casi todo. 

 

Personalmente, tuve que poner nombre en varios momentos de mi vida. Para comenzar, a mí misma. Yo nací en China bajo mi nombre chino: Qian 倩, se pronuncia algo como |chien|, que significa joven linda.

Para los chinos, el apellido representa la familia, la sangre, la unión, pero el nombre significa los deseos de los padres hacia sus hijos. Mi mamá quería que fuese una chica linda. Casualmente, mi apellido, GAO 高 significa, alto. Así que sí, como en la cultura el apellido va primero, literalmente me llamo: Alta linda.Cuando llegué a suelo argentino, como todos los inmigrantes chinos con nombres difíciles de pronunciar en el español, nos pidieron ponernos un nombre nativo. Me acuerdo ese día, yo estaba en la clase con una maestra particular que mi mamá había contratado por unos meses para que yo aprendiera lo básico. Ella arrancó enseñándome el alfabeto, letra por letra, y algunas palabras de esas letras.

Kari Gao, en el barrio chino de Buenos Aires, en el barrio de Belgrano.

Kari Gao, en el barrio chino de Buenos Aires, en el barrio de Belgrano. - Créditos: Gentileza Rodrigo Mendoza

 

Cuando llegamos a la letra K me dijo que era momento de elegir un nombre para facilitarles el trabajo a mis compañeros cuando me llamaran. Me propuso: María, Ana, Carolina, los nombres más pedidos por los chinos. Yo ví la letra K y le pregunté qué nombres había con esta letra. Me dijo: Karen o Karina. No hizo falta decir mucho más. Fue amor a primera vista.

Es raro buscarse nombre para uno mismo. Durante unos años en mi adolescencia lo odié. Quise ser otra persona como cualquier otro adolescente. Y me lo quise cambiar, en la época de Britney Spear, Spice Girl y Christina Aguilera. Me quise poner hasta un nombre en inglés para sonar más como ellas. Pero de algún modo Karina me acompañó y transitó todas estas tormentas de emociones juntas. Hoy, no me llamo Karina, pero soy Karina. Me convertí en esa persona a la que le dí ese nombre cuando tenía 9 años.


Otro nombre importante que tuve que poner fue casi 9 años atrás, en 2016: tenía que elegir uno para mi cuenta de Facebook. En ese momento ni me imaginaba que iba a ser el nombre de una comunidad de más de 700.000 amichis amorosos que es lo que es hoy Mon Petit Glouton. Si lo hubiera imaginado, le hubiera puesto un poco más de empeño, quizás. ¡Ja! 

Hablando en serio: nunca fui muy creativa con los nombre de los emprendimientos. Esta vez, tenía que encontrarle un nombre a una cuenta que estaba creando sobre recetas para bebés y como mis hijos gemelos son mitad chinos y mitad franceses lo más lógico para mi fue encontrarle una vuelta francesa al asunto. Mon petit significa: mi chiquito; glouton, es glotón, pero en francés representa a un chico que come bien, gourmand, que se apasiona por la comida. Era tal cual mi deseos hacia mis bebés cuando estaban comenzando esta aventura deliciosa por descubrir un mundo de sabores.

Aunque tengo que admitir: hoy sé que no fue la decisión más acertada, porque es uno de los nombres más difíciles de recordar y totalmente opuesto a los manuales de buenas práctica de redes sociales: la “N” antes de la “P”, la “ou” juntos que se pronuncia “u” en francés, pero en español todos le dicen “GLOU…”. Con lo difícil que es para mí pronunciar correctamente la “l” en español...

Hoy Mon petit glouton pasó a llamarse en diminutivo: Monpe, Monpetit, Mon, pero, de alguna manera, sobrevivimos a mis mil y un ataques de cambio de nombre. Se convirtió en una persona casi: hoy, Mon Petit Glouton tiene vida propia. Y encontró su nombre. 

Kari Gao, de compras en la verdulería...una especie de aquel mercado de China que tanto le recuerda a su niñez.

Kari Gao, de compras en la verdulería...una especie de aquel mercado de China que tanto le recuerda a su niñez. - Créditos: Gentileza Rodrigo Mendoza

 

Así que, cuando me propuse ponerle un nombre al emprendimiento de mi sueño, entré en pánico. Ya quemé todas mis neuronas para estos dos nombres tan importantes en mi vida, pensé. Y ni hablar de que tuve que ponerles nombres a mis 3 hijos, que es otro capitulo aparte.

¿Ahora qué hago? Fue entonces cuando el Universo hizo su magia. Bueno, mejor dicho, las chicas de Reina del Plata. Me encontré con las chicas allá por mediado de 2022. Aunque no lo crean, el proceso de encontrar el nombre perfecto existe y puede durar meses. Ellas se dedican a creación de marca e imágenes. Cuando me las presentaron ya me advirtieron que podría llegar a ser un proceso largo. Pegamos buena onda y decidí calmar mis ansiedades y entregarme a ellas. 

Fue un proceso casi psicoanalítico. Tuvimos varios largos encuentros, de los que ellas me entrevistaban con preguntas especialmente diseñadas. Ellas tenían que conocerme, conocer mi pasado, conocer la cultura china que les es tan ajena y, finalmente, lograr inspirarse con todo ese material y pasarme alternativas para que pudiéramos elegir.

Pasamos por distintas alternativas. Al principio, las primeras propuestas fueron algunas más abstractas, otras más trendy… Pero no me cerraba del todo. Quería algo que pudiera representar mis valores: la unión familiar, el respeto por la cultura, y la modernidad. Fue un chino, literal.

Xièxiè (谢谢 "Gracias") | Comida china para sonreír 
Gǎnjī (感激 "Gratitud") | Auténtica comida china 
Sān  (三 "Tres") | Auténtico bistró chino
Zuòmèng (做梦 "Hacer sueños") | Un sueño chino 
 

Estos fueron sólo algunos. Hasta que llegamos a una de las últimas entregas. Me advirtieron, al comienzo de la sesión, que quizás me iba a chocar la propuesta, pero que para ellas era la más correcta.  Cuando vi el nombre final por primera vez, ese nombre tan buscado y que ni más ni menos será el nombre que materialice mi sueño, entendí que no podía ser otra.

El logo del restaurante de Karina Gao: GĀO.

El logo del restaurante de Karina Gao: GĀO. - Créditos: Gentileza Karina Gao

GĀO, con primer acento. El acento más suave, pero a su vez firme, alto y sostenido en el idioma chino. Es una palabra de tres letras, pero que contiene todo lo que buscábamos.

GĀO es la familia. Mi abuelo, mis tíos, mi papá, mis hijos y yo.

GĀO es la cultura china, la que llevamos con orgullo haciéndolo honor con nuestro apellido.

GĀO es fácil de recordar, si bien no se pronuncia en todos los idiomas, en el español la fonética se asemeja bastante a la pronunciación original.

GĀO es alto en el idioma chino. Queríamos algo auténtico chino, y nada lo representa más que una palabra en chino mandarín, con buen augurio. La palabra GĀO, alude a crecer cada vez más, ser cada vez mejor.  

Así que, queridas ohlaleras, les presento el nombre de mi restaurant: GĀO. 

De bonus track, les comparto el flamante logo: una obra de arte realizada por las chicas.

Algunos datos de colores del logo:

-Este es el momento en que mi papá me llevaba al mercado cuando tenía 4, 5 años. El todos los fines de semanas a las 6 de la mañana me llevaba atrás de la bicicleta al mercado de ingredientes frescos del barrio. Ese es el momento que, cada vez que lo recuerdo, me genera una sensación de felicidad. El aroma a comida casera y fresca me llena mis 5 sentidos. Allí me sentía libre y feliz. Las chicas lograron retratar ese momento. 

-Yo siempre les conté que me siento física y mentalmente china, pero con un corazón argentino. El logo tiene borde rojo, como el rojo de la bandera china, y el interior celeste, como mi corazón argentino. 

-Dibujaron a propósito un papá atemporal, joven, sin arrugas en su cara ni canas en sus pelos. Porque no importa qué edad tiene: en nuestro corazón, papá siempre es igual. 

-Cuando piensen en un nombre es importante saber de antemano la disponibilidad de esa marca para ser registrada. ¡Chequeen eso! Es importante.
 

Ahora sí, ¡estamos listos! GĀO restaurante, ¡te estoy esperando!

Nos vemos la próxima semana.

XOXO (besos y abrazos),

Kari Gao 

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