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Liliana Heker, la escritora ovacionada en la Feria del Libro, habla de su última novela y revela secretos de sus personajes

Liliana Heker, la escritora que dio el discurso en la Feria del Libro y presentó su novela Noticias sobre el iceberg, revela los secretos de sus personajes, en particular, de los femeninos: escribió tres novelas, todas protagonizadas por mujeres.


Liliana Heker, junto a Inés Garland, en la presentación de su última novela, Noticias sobre el iceberg.

Liliana Heker, junto a Inés Garland, en la presentación de su última novela, Noticias sobre el iceberg. - Créditos: Archivo LN



La escritora Liliana Heker fue noticia durante los últimos días porque dio el discurso inaugural de la Feria del Libro. En un año de ajuste a la cultura, que se reflejó incluso en la situación inédita de que el gobierno nacional no tuviera su stand en la feria, Heker reflexionó sobre el lugar vital de la cultura para el desarrollo crítico de los pueblos, para que todos sepamos leer la realidad. 

No es la primera vez que esta cuentista, ensayista y novelista alza la voz en defensa de la cultura. Justo antes de la feria participó en la histórica marcha para proteger la educación pública. “Nunca pensé que a mis 81 años iba a tener que seguir poniendo el cuerpo para defender cosas tan básicas”, dice cuando habla con OHLALÁ! en su casa de San Telmo. Recuerda una manifestación, por esta misma causa, cuando tenía 15 años y cursaba el secundario.  

Heker, en una clase pública en defensa de la cultura, en la Plaza del Congreso.

Heker, en una clase pública en defensa de la cultura, en la Plaza del Congreso. - Créditos: Archivo LN

Heker reivindica su recorrido, su edad. “Cuando empecé a escribir, me perturbaba que las escritoras no tuvieran fecha de nacimiento. Para un escritor o escritora su historia es fundamental, es el material más rico que tiene para construir sus ficciones”, dice, algo asombrada de haber tenido la energía para encarar y terminar una nueva novela.  

Orgullosa da cuenta de su andar como escritora, que comenzó a los 16 años cuando publicó sus primeros cuentos en la revista El grillo de papel, que dirigía Abelardo Castillo. Habla con detalle de aquella época; su memoria es prodigiosa. Sobre el escritorio, al lado de su computadora, entre pilas de papeles y libros, el teléfono de línea y su celular, hay un portarretrato con una foto en blanco y negro de aquellos tiempos. 

A los 16 años Heker publicó sus primeros cuentos en la revista El Grillo de Papel, que dirigía Abelardo Castillo. Luego, fundó El Escarabajo de Oro y El Ornitorrinco.

A los 16 años Heker publicó sus primeros cuentos en la revista El Grillo de Papel, que dirigía Abelardo Castillo. Luego, fundó El Escarabajo de Oro y El Ornitorrinco. - Créditos: Archivo LN

Sus novelas y las mujeres rebeldes

Mientras que en Zona de clivaje (1987), su primera novela, el conflicto de la protagonista, Irene Lauson, se centra en la crisis de los 30 años, cuando asume que ya no pertenece al mundo adolescente, en su última novela, Noticias sobre el iceberg, indaga en el parate de Greta, una escritora de más de 70, que publicó dos novelas de gran repercusión y hace 22 años que no escribe nada y se retiró de la vida pública. Vive retirada con su gata Prascovia como compañía. ¿Qué le ocurre a la protagonista, que ya no logra crear? ¿Podrá terminar su novela pendiente? ¿La compra de un escritorio nuevo será la llave? Reencontrar sus nuevos deseos es un camino que emprende Greta, pero que no hace sola. 

Las mujeres son vitales en la obra de Heker, tanto que protagonizan sus tres novelas -además de Zona de clivaje y Noticias sobre el iceberg, publicó El fin de la historia, en 1996, cuyas protagonistas son dos amigas-. "Sin dudas, las mujeres son las que tengo más cerca y conozco más. No es que me lo haya propuesto ideológicamente, pero me sale naturalmente que mis protagonistas, en particular en las novelas, sean mujeres”, dice.

Noticias sobre el iceberg, la reciente novela de Liliana Heker.

Noticias sobre el iceberg, la reciente novela de Liliana Heker. - Créditos: Archivo LN

Y son mujeres que se salen del molde. Greta, por ejemplo, tiene una rebeldía que inaugura de muy joven, con distintos temas. El de cómo encaró la virginidad es un modo de conocerla. “Greta decide que ser virgen es una limitación para una mujer, que la deja expuesta y vulnerable. Así que ella quiere perder la virginidad lo antes que pueda, pero quiere elegir con quién”, dice. Un poeta, aunque no sea de los mejores, no está mal. Al menos debe tener cierta imaginación, escribe Heker. “Esas son cosas que la constituyen, la vuelven un personaje bastante singular”. 

Este mismo acto, la independiza de la madre, algo que ella también busca. “Claro, no quiere ser su madre, que es la señora ama de casa, el modelo convencional. Ella vive su adolescencia en los 60 y, entonces, elije la rebeldía. Quiere ser de otra manera y encara su vida en soledad con una voluntad muy particular”. 

Heker se rodea de mujeres rebeldes en sus novelas.

Heker se rodea de mujeres rebeldes en sus novelas. - Créditos: Archivo LN

Greta, la rebelde escritora protagonista de Noticias sobre el iceberg, se explaya en el proceso creativo de dos novelas ya publicadas y de otra en ciernes. “Le cedí a mi protagonista ideas de novelas que nunca escribí. Me encantó", dice. Y fue un modo de contar la trastienda de la escritura, algo que tan bien conoce Heker: dio talleres literarios durante 45 años. 

Esas novelas tienen a Hilda Wangel, Uma Harán y Vera como protagonistas. Las tres son, también, mujeres y rebeldes, aunque de maneras distintas. “En Hilda Wangel hay una mirada crítica de Greta respecto a la protagonista porque, tal como ocurre en la obra de Ibsen, es la chica que incita a Solness, el arquitecto (Solness el constructor, es la obra de teatro), a llegar más alto en la torre; Solness llega y después se cae y se mata”, relata Heker. “Yo me enojé mucho, yo lectora; dije: Hilda Wangel, si le importa llegar más alto, por qué no sube ella, por qué lo hace subir a él”, dice enfática. “La frase que tenía mucha vigencia hace años, por suerte ya no, es que detrás de un gran hombre hay una gran mujer. A mí me enfurecía. ¿Por qué detrás? ¿Qué quiere decir? Es terrible esa frase. Se usaba muchísimo como si fuera un elogio a las mujeres”. Heker quiso escribir un cuento con esta idea, pero dice que no le salió. “Mi protagonista Greta es quien la puede escribir como novela”. 

En La memoria de Uma Harán, la segunda novela de Greta, también hay una mujer rebelde. “Ella lo que quiere es escribir un libro de aventuras. Leyó Confesiones del estafador Felix Krull, de Thomas Mann, y quiere escribir un libro así, de memorias de alguien totalmente trasgresor. Ella ya sabe que va a ser una mujer y elige que sea una puta”, dice Heker. Pero Greta se da cuenta de que, en su propia generación, la mujer que elige la prostitución no lo hace como un acto de libertad, así que para que sea una trasgresión la ubica en la generación de su madre, cuando el modelo de mujer era ama de casa o señora de la casa. Ahí empieza a encontrar a su personaje.  

De lo que Greta proyecta como su tercera novela, Vera y el optimismo, asoma otra mujer: Vera, que reflexiona acerca de lo fáustico, pero desde la perspectiva femenina. Heker dice que hace muchos años se le ocurrió esta idea de que una mujer, para conseguir la eterna juventud como busca Fausto en el pacto con el diablo, no necesita el diablo exterior, hay algo que puede salir de ella misma, de su propio cuerpo. “La idea quedó ahí. Fui anotando algunas cosas, pero nunca llegó a consolidarse”, dice Heker. En esta novela le regala esta idea fascinante a su protagonista.  

 

Además de Greta, en Noticias sobre el iceberg aparecen, también, otras mujeres. Una de ellas, Albertina, quien, junto a Marcos, logra acercarse a la vida de Greta, entrar a su casa y conversar acerca del misterio de su ausencia. “A mí me encanta Marcos, pero es mucho más protagónica Albertina, por su mismo carácter, por la historia que tiene con su madre, porque va al frente". 

Y también aparece Marita Volkonski, campeona de Todovale, una mujer muy fuerte, fletera, que es clave en la novela. “Marita Volkonski me encanta: ella le trae desde Carmen de Patagones un escritorio que Greta ha comprado. Es un personaje maravilloso, muy fuerte y, al mismo tiempo, tiene sabiduría y alegría. ¡Y sus canciones!”, dice Heker, con una sonrisa.  

Se nota que la aprecia. Vamos amarraditos los dos, espumas y terciopelo... retoma Heker la canción de un episodio de la novela. “Es divino. Las canciones para mí son muy importantes. Tengo mucha memoria, entonces conservo un repertorio de canciones enorme. Y en la novela irrumpen ciertas canciones, como irrumpen ciertos giros”. Entre estos últimos, muchos ya en desuso, aparecen Chau Pinela; la chancha y los veinte; ahora te quiero ver, escopeta; Andá que te cure Lola; Hacer pata ancha, entre tantos otros, que otorgan una fresca sonoridad. 

Heker en su estudio de su casa en San Telmo, el lugar donde escribe.

Heker en su estudio de su casa en San Telmo, el lugar donde escribe. - Créditos: Archivo LN

Y una voz femenina muy fuerte en la novela es la de la “enana jodida”, tal como la nombra Greta. "Es una voz interior, Greta monologa mucho. Pero, además, su propia corriente de pensamiento está interrumpida y cuestionada por la enana jodida, que se mete, que sin duda es parte de su pensamiento, que la cuestiona a sí misma. Esa enana jodida también se me coló y la dejé; está en toda la novela”.  

Esa voz resulta esclarecedora, porque la acorrala y así le da mayor lucidez. “Una de las cosas es que ella quiere mentirse o atemperar lo que le pasa, pero aparece la enana jodida, le desarma el pensamiento y la obliga a llegar al fondo. Y, finalmente, la ayuda en cierta revelación que ella tiene sobre el final”. Este es un momento en que toma total sentido la imagen del iceberg, que le da título a la novela. 

- Ernesto, tu compañero, acotó en la presentación del libro que él convive con la enana jodida, que la conoce bastante... 

Heker despliega su boca en una sonrisa amplia. Parecen caber allí cuarenta años de amor.  

Desde que publicó su primera novela, Zona de clivaje, todos sus libros están dedicados a él. “¿Se puede, a lo largo de cuarenta años, amar cada día más? A Ernesto, que sigue haciéndome posible este milagro”, se lee en Noticias sobre el iceberg.  

“Creo que la convivencia también es un acto de creación, no solo de amor. Una pareja se tiene que recrear día a día”, dice. “No quiero idealizar, pero puede haber algo que va creciendo, en apoyo, en confianza, al respetar las decisiones del otro... hay muchas cosas maravillosas que pueden darse. Yo siento que nuestra pareja es algo que seguimos construyendo entre los dos”. 

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