Sofocos, cambios en el ciclo menstrual, insomnio, ansiedad, sequedad vaginal y dificultades para concentrarse son algunas de las manifestaciones que pueden aparecer durante la transición a la menopausia. No todas las mujeres atraviesan esta etapa de la misma manera ni presentan los mismos síntomas: mientras algunas experimentan cambios leves, otras sienten que afectan su descanso, su estado de ánimo y su vida cotidiana.
La médica ginecóloga Sandra Magirena, especialista en salud hormonal y referente en temas de menopausia, autora del libro Regreso a mi, cómo vivir la menopausia con consciencia (El Ateneo), explica que los síntomas pueden variar según el momento de la transición. La perimenopausia -la etapa que antecede a la última menstruación- suele dividirse en una fase temprana y otra tardía, debido a las fluctuaciones hormonales y a la posterior disminución de los estrógenos.
Conocer las señales que pueden aparecer ayuda a reconocer los cambios del cuerpo y consultar con profesionales de la salud para encontrar acompañamiento y alternativas de tratamiento cuando sea necesario.

¿Cuáles son los primeros síntomas de la perimenopausia?
De acuerdo con Magirena, durante la perimenopausia temprana uno de los primeros cambios suele darse en el ciclo menstrual. Los períodos pueden empezar a adelantarse y aparecer cada 22, 24 o 25 días. También es posible que los sangrados se vuelvan más abundantes o duren más tiempo.
A estas modificaciones pueden sumarse síntomas físicos como sensibilidad o dolor en las mamas y episodios de migraña. Los sofocos y las oleadas de calor también pueden comenzar a manifestarse en esta etapa, incluso entre dos y cinco años antes de la última menstruación.
Otro síntoma frecuente son las alteraciones del sueño. Según los datos citados por la especialista, afectan aproximadamente a una de cada dos mujeres durante esta fase.
¿Qué síntomas aparecen en la perimenopausia tardía?
A medida que avanza la transición, los ciclos menstruales suelen espaciarse cada vez más. En la perimenopausia tardía, las menstruaciones pueden aparecer cada 60 o 90 días, hasta que finalmente cesan.
En esta etapa también puede hacerse más evidente la sequedad vaginal, relacionada con la disminución de los estrógenos. Los cambios en el estado de ánimo, la irritabilidad y las dificultades para descansar de manera continua son otras manifestaciones que pueden presentarse.
Los síntomas físicos de la menopausia
Además de los cambios en la menstruación y los sofocos, durante la transición a la menopausia pueden aparecer distintas manifestaciones físicas. El material de Her Sport reúne algunas de las más frecuentes:
- Sofocos y sudores nocturnos.
- Palpitaciones.
- Dolores de cabeza y migrañas.
- Náuseas.
- Dolor en las articulaciones y molestias o rigidez muscular.
- Mareos o sensación de aturdimiento.
- Fatiga y falta de energía.
- Aumento de peso o cambios en la distribución de la grasa corporal.
- Disminución de la masa muscular.
- Sensibilidad en los senos.
- Piel seca o con picazón.
- Adelgazamiento o caída del cabello.
- Uñas quebradizas.
- Sequedad ocular.
- Sequedad bucal o sensación de ardor en la boca.
- Hinchazón y cambios digestivos.
Cambios mentales y emocionales: ansiedad, irritabilidad y niebla mental
La transición a la menopausia no solo puede expresarse a través de síntomas físicos. También pueden aparecer cambios cognitivos y emocionales que impactan en la vida cotidiana.
Entre ellos, Her Sport menciona:
- Niebla mental o dificultad para pensar con claridad.
- Problemas de memoria.
- Dificultad para concentrarse.
- Problemas para encontrar las palabras adecuadas.
- Ansiedad.
- Estado de ánimo bajo o depresión.
- Cambios de humor.
- Irritabilidad y mayor tendencia al enojo.
- Disminución de la confianza o de la autoestima.
- Trastornos del sueño e insomnio.
La dificultad para concentrarse, los olvidos o la sensación de no encontrar las palabras pueden generar preocupación. Por eso, es importante poder reconocer estos cambios y conversar con un profesional de la salud, sin atribuir automáticamente cualquier malestar a la menopausia.
Síntomas sexuales, vaginales y urinarios
La disminución de los estrógenos también puede producir cambios en la salud vaginal y urinaria. Algunas de estas manifestaciones pueden afectar la comodidad, la sexualidad y la calidad de vida.
Entre los síntomas que reúne Her Sport se encuentran:
- Sequedad vaginal.
- Picazón, irritación o ardor vaginal.
- Dolor o molestias durante las relaciones sexuales.
- Disminución del deseo sexual o libido.
- Cambios en la excitación sexual o en el orgasmo.
- Urgencia urinaria, es decir, necesidad repentina de orinar.
- Aumento de la frecuencia urinaria.
- Incontinencia urinaria o pérdidas involuntarias de orina.
- Infecciones urinarias recurrentes.
¿Todas las mujeres tienen síntomas durante la menopausia?
No. La experiencia es diferente en cada mujer: algunas atraviesan la transición con manifestaciones leves, mientras que otras presentan síntomas que pueden interferir en su descanso, su bienestar emocional y sus actividades cotidianas.
Una publicación de Her Sport, que cita a Loretta Dignam, fundadora y directora ejecutiva de The Menopause Hub, señala que el 100% de las mujeres atravesará la menopausia, que el 80% tendrá síntomas y que alrededor de un tercio de quienes los presentan experimentará manifestaciones debilitantes.
Más allá de las cifras, es importante recordar que la menopausia no es una enfermedad, pero algunos de sus síntomas pueden necesitar atención. Si los cambios físicos, emocionales, sexuales o urinarios generan molestias o afectan la calidad de vida, consultar con una ginecóloga o un profesional especializado permite evaluar cada situación y conocer las opciones disponibles.
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