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Yogur casero, una receta fácil y rica que puede mejorar tu salud hormonal

Yogur casero, simple y nutritivo: una receta fácil con beneficios para la microbiota, la digestión y la salud hormonal. Una forma cotidiana de autocuidado que empieza en la cocina.


yogur-abre.jpg - Créditos: Pinterest



Hay recetas que se vuelven rituales. Esta es una de ellas. El yogur casero no solo es más rico y cremoso: también es una forma simple de volver a conectar con lo que comemos, con nuestros tiempos y con la salud digestiva y hormonal.

Solo necesitás dos ingredientes, un poco de paciencia y entender qué está pasando a nivel biológico. Spoiler: es pura microbiología aplicada a la vida cotidiana.

¿Qué es realmente el yogur?

Yogur casero, una receta fácil y rica que puede mejorar tu salud hormonal

Yogur casero, una receta fácil y rica que puede mejorar tu salud hormonal - Créditos: Pinterest

El yogur se obtiene al fermentar la leche con bacterias beneficiosas, conocidas como cultivos vivos. Durante este proceso, las bacterias transforman la lactosa en ácido láctico, responsable de su sabor levemente ácido y de su textura cremosa.

Pero no es solo una cuestión de sabor. Desde el punto de vista microbiológico, este proceso:

• Mejora la digestibilidad de la leche

• Reduce la carga de lactosa

• Aporta bacterias vivas que dialogan con nuestra microbiota intestinal

• Acompaña al sistema inmune y al eje intestino–cerebro

En mujeres, una microbiota intestinal equilibrada también se asocia con un mejor metabolismo de los estrógenos, menor inflamación de bajo grado y un acompañamiento más armónico del eje intestino–cerebro–hormonas. Por eso, hacer yogur en casa no es solo cocinar: es una herramienta cotidiana de autocuidado hormonal.

¿Qué leche conviene usar?

Cuando una receta tiene pocos ingredientes, la calidad importa.

Podés usar:

• Leche entera: yogur más cremoso y saciante

• Leche semidescremada: más equilibrio entre textura y ligereza

• Leche descremada: queda más liviano

La clave es que sea leche fresca y de buena calidad.

Yogur casero, paso a paso

yogur_3.jpg - Créditos: Pinterest

Ingredientes

1 litro de leche
1 potecito de yogur natural o firme (aprox. 125 g, con cultivos vivos)

Preparación

Paso 1: calentar la leche

Colocá la leche en una olla grande y calentala hasta 80 °C, revolviendo de vez en cuando para que no se queme.
Este paso es clave: el calor modifica las proteínas de la leche y permite lograr una mejor textura final.
Luego, dejá enfriar hasta 46 °C.
Tiene que estar caliente, pero no hirviendo: si está demasiado caliente, puede dañar las bacterias.

Paso 2: activar los cultivos

En un bowl, mezclá una taza de la leche tibia con el yogur. Batí suavemente hasta integrar bien.

Paso 3: unir todo

Volcá esa mezcla en el resto de la leche y revolvé.

Paso 4: fermentar

Pasá la preparación a un frasco de vidrio limpio. Cubrilo (sin tapa) con dos repasadores limpios y dejalo en un lugar cálido, sin moverlo.
Tiempo de fermentación:
Mínimo: 4 a 5 horas
Ideal: toda la noche, si lo querés más espeso y ácido

Cuanto más tiempo fermente, más intenso será el sabor… y más activo el trabajo bacteriano.

Paso 5: frío y descanso

Llevalo a la heladera. Cuando esté frío, tapalo. Se conserva bien hasta dos semanas.

¿Y si lo quiero tipo yogur griego?

¿Si lo quiero yogur griego? Colalo en un colador con una tela fina o papel de cocina, sobre un bowl, y dejalo en la heladera entre 24 y 48 horas. El líquido que cae es suero, y lo que queda es un yogur más espeso y concentrado.

Cómo usar el yogur casero

• Con fruta y semillas
• En batidos
• Como base de salsas
• Para marinar carnes o vegetales
• En sopas, para dar cremosidad

Consejo extra: probá sumarle coco rallado, jengibre, canela, cúrcuma o lúcuma en polvo. La cocina también es un espacio para crear y escuchar al cuerpo.

Un detalle no menor

Ese yogur que hiciste también puede ser el inicio del próximo lote. Un gesto simple, circular y profundamente saludable. Porque, a veces, cuidar la microbiota, las hormonas y el bienestar empieza con algo tan sencillo —y tan poderoso— como un frasco de yogur hecho en casa.

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