Bebidas frías artesanales: limonadas, kombuchas y aguas saborizadas que se arman fácil en casa

Con frutas frescas, hierbas aromáticas y algunos ingredientes que solemos tener en la cocina, podemos preparar bebidas caseras para disfrutar los días de calor. Te compartimos recetas fáciles para que pruebes.

Por Redacción OHLALÁ!

30 de octubre de 2026, 12:03

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Bebidas frías artesanales: limonadas, kombuchas y aguas saborizadas que se arman fácil en casa

Cuando empiezan a subir las temperaturas, pocas cosas resultan tan tentadoras como una bebida bien fría. Y aunque las opciones comerciales son muchas, preparar nuestras propias bebidas en casa tiene algo especial: podemos combinar sabores, aprovechar las frutas de estación y descubrir mezclas que quizás nunca se nos hubieran ocurrido.

Limón con jengibre, pepino con menta, frutillas con albahaca o té fermentado con frutas. Las posibilidades son enormes y no hace falta tener demasiada experiencia en la cocina para animarse. Algunas recetas se preparan en cinco minutos; otras, como la kombucha, requieren paciencia y un poco más de dedicación.

La clave está en elegir ingredientes frescos, jugar con los aromas y tener siempre una jarra lista en la heladera. Te proponemos distintas alternativas para preparar en casa, compartir con amigas o acompañar una comida al aire libre.

Limonadas caseras: tres versiones para salir de la clásica

Primavera
La limonada puede tener las versiones más diversas según tu gusto. - Prensa

1. Limonada con menta y jengibre

Tiempo de preparación: 10 minutos | Rinde: 1 litro aproximadamente

Ingredientes

  • 3 limones
  • 1 litro de agua fría
  • 1 trocito de jengibre fresco de 2 cm
  • 1 puñado de hojas de menta
  • 2 cucharadas de azúcar o miel, opcional
  • Hielo a gusto

Preparación

Exprimir los limones y colocar el jugo en una jarra. Pelar y rallar el jengibre. Agregarlo junto con las hojas de menta, previamente lavadas, y el endulzante elegido. Mezclar bien, incorporar el agua fría y dejar reposar unos minutos para que se integren los sabores. Si se prefiere una textura más suave, colar antes de servir. Terminar con abundante hielo y unas rodajas de limón.

Una variante de esta receta consiste en reemplazar el agua común por agua con gas, que le aporta un toque burbujeante.

2. Limonada de frutillas y albahaca

Tiempo de preparación: 15 minutos | Rinde: 1 litro aproximadamente

Ingredientes

  • 200 g de frutillas frescas
  • 3 limones
  • 750 ml de agua fría
  • 5 hojas de albahaca fresca
  • 2 cucharadas de azúcar, opcional
  • Hielo a gusto

Preparación

Lavar las frutillas, retirarles las hojas y cortarlas en mitades. Procesarlas con el jugo de los limones y un poco de agua hasta obtener una mezcla homogénea. Si se busca una bebida sin pulpa, pasarla por un colador.

Volcar la preparación en una jarra, agregar el resto del agua y el azúcar, si se desea. Incorporar las hojas de albahaca ligeramente aplastadas con las manos para liberar su aroma. Llevar a la heladera durante 15 minutos y servir con hielo.

El resultado es una limonada de color rosado, con el dulzor natural de las frutillas y un perfume herbal que la vuelve diferente.

3. Limonada de naranja y romero

Tiempo de preparación: 10 minutos | Rinde: 1 litro aproximadamente

Ingredientes

  • 2 limones
  • 2 naranjas
  • 700 ml de agua fría
  • 1 ramita pequeña de romero fresco
  • 1 cucharada de miel o azúcar, opcional
  • Hielo a gusto

Preparación

Exprimir los limones y las naranjas. Mezclar ambos jugos en una jarra y sumar el agua fría. Incorporar la ramita de romero lavada y dejar reposar entre 10 y 15 minutos para que perfume la bebida sin resultar demasiado intenso. Retirar el romero, agregar hielo y servir.

La naranja suaviza la acidez del limón, mientras que el romero aporta un aroma fresco que combina muy bien con los cítricos.

Aguas saborizadas naturales: combinaciones fáciles y refrescantes

Kombucha: todo sobre esta bebida fermentada que es furor.
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Las aguas saborizadas son una de las preparaciones más simples para sumar variedad a la hidratación cotidiana. No necesitan azúcar ni licuadora: alcanza con cortar frutas, sumar algunas hierbas aromáticas y dejarlas reposar en agua fría.

4. Agua saborizada de pepino, limón y menta

Tiempo de preparación: 5 minutos + reposo | Rinde: 1 litro

Ingredientes

  • 1 litro de agua fría
  • ½ pepino
  • 1 limón
  • 8 hojas de menta
  • Hielo a gusto

Preparación

Lavar bien el pepino y el limón. Cortarlos en rodajas finas, sin necesidad de pelarlos. Colocarlos en una jarra con las hojas de menta y agregar el agua fría. Llevar a la heladera durante al menos 30 minutos para que los ingredientes liberen sus aromas. Servir con hielo.

Es una combinación suave, fresca y muy fácil de preparar para tener lista durante el día.

5. Agua saborizada de frutos rojos y albahaca

Tiempo de preparación: 5 minutos + reposo | Rinde: 1 litro

Ingredientes

  • 1 litro de agua
  • 100 g de frutillas
  • 50 g de arándanos o frambuesas
  • 4 hojas de albahaca
  • Hielo a gusto

Preparación

Lavar las frutas y cortar las frutillas en rodajas. Colocar todo en una jarra, agregar la albahaca y presionar suavemente algunas frutas con una cuchara para que liberen parte de su jugo. Incorporar el agua y llevar a la heladera durante una hora. Servir bien fría.

Una buena idea es utilizar frutos rojos congelados: además de aportar sabor, ayudan a mantener la bebida fría.

6. Agua saborizada de manzana verde, lima y canela

Tiempo de preparación: 5 minutos + reposo | Rinde: 1 litro

Ingredientes

  • 1 litro de agua fría
  • 1 manzana verde
  • 1 lima
  • 1 ramita de canela
  • Hielo a gusto

Preparación

Lavar la manzana y cortarla en láminas finas. Cortar la lima en rodajas y colocar ambas frutas en una jarra. Agregar la canela y el agua fría. Dejar reposar en la heladera durante una hora. Retirar la canela si su sabor se vuelve demasiado intenso y servir con hielo.

Esta combinación tiene un aroma ligeramente especiado y es una alternativa para quienes prefieren bebidas menos cítricas.

Un consejo para todas las aguas saborizadas: prepararlas con agua potable, frutas bien lavadas y conservarlas siempre en la heladera. Lo ideal es consumirlas durante el día y no dejarlas varias horas a temperatura ambiente.

Kombucha casera: cómo preparar la bebida fermentada que es tendencia

Cómo hacer kombucha en casa.
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A diferencia de las limonadas y las aguas saborizadas, la kombucha requiere varios días de preparación. Se elabora a partir de té endulzado que fermenta gracias a una comunidad de bacterias y levaduras conocida como SCOBY.

Durante la fermentación, estos microorganismos transforman parte del azúcar y producen ácidos orgánicos y gas. El resultado es una bebida de sabor ligeramente ácido, que puede recordar a una sidra suave y que admite distintas combinaciones con frutas, hierbas y especias.

Aunque suele asociarse con beneficios para la salud intestinal, todavía hay evidencia científica limitada sobre sus efectos específicos en las personas.

7. Kombucha casera: receta paso a paso

Tiempo de preparación: entre 7 y 14 días de fermentación | Rinde: 1 litro aproximadamente

Ingredientes

  • 750 ml de agua potable
  • 250 ml de kombucha neutra, sin pasteurizar y sin saborizar, para utilizar como líquido iniciador
  • 2 saquitos de té negro o verde
  • ¼ de taza de azúcar
  • 1 SCOBY activo

Preparación

  1. Hervir el agua en una olla y apagar el fuego. Incorporar los saquitos de té y dejar infusionar durante 10 minutos.
  2. Retirar los saquitos, agregar el azúcar y revolver hasta que se disuelva por completo.
  3. Dejar enfriar la preparación hasta que alcance la temperatura ambiente.
  4. Volcar el té endulzado en un frasco de vidrio limpio y apto para alimentos. Incorporar la kombucha sin pasteurizar y el SCOBY. No importa si este último flota o se hunde.
  5. Cubrir la boca del frasco con un paño limpio de tejido cerrado o un filtro de café, sujeto con una banda elástica. Esto permite el intercambio de aire y evita el ingreso de insectos.
  6. Dejar fermentar en un lugar protegido del sol directo, idealmente a una temperatura de entre 18 y 26 °C, durante 7 a 14 días.
  7. Cuando haya alcanzado el sabor deseado y se hayan verificado las condiciones de seguridad de la fermentación, retirar el SCOBY y reservarlo junto con una parte de la kombucha para la próxima preparación.

El SCOBY se puede conseguir en tiendas especializadas o a través de personas que ya elaboran kombucha y comparten parte de su cultivo. Es importante que provenga de una preparación confiable y que se encuentre en buenas condiciones.

Cómo hacer una segunda fermentación para darle sabor

Una vez terminada la primera fermentación, se puede incorporar fruta para conseguir una bebida más aromática y con burbujas.

Ingredientes

  • 1 litro de kombucha terminada
  • Entre 100 y 140 g de fruta fresca triturada, a elección

Preparación

Distribuir la kombucha en botellas aptas para bebidas fermentadas y resistentes a la presión. Agregar la fruta triturada y dejar un pequeño espacio libre en la parte superior.

Cerrar las botellas y realizar una segunda fermentación breve, siguiendo un procedimiento de carbonatación seguro. La fruta aporta azúcares que pueden favorecer la formación de gas. Una vez alcanzado el resultado deseado, refrigerar inmediatamente y mantener la bebida fría hasta consumirla.

Es importante tener presente que la presión puede aumentar rápidamente durante esta etapa. Por eso, no conviene dejar botellas cerradas fermentando durante varios días sin controlar el proceso: podrían romperse o provocar accidentes al abrirlas. La refrigeración ralentiza la fermentación, pero no la detiene por completo.

Tres sabores para probar

Kombucha de frutillas y jengibre. Agregar frutillas trituradas y una pequeña cantidad de jengibre rallado. La fruta aporta dulzor y el jengibre, un toque picante.

  • Kombucha de durazno y menta. Incorporar durazno maduro procesado y unas hojas de menta fresca. Una combinación frutal y aromática, ideal para los días cálidos.
  • Kombucha de frutos rojos. Utilizar frambuesas, arándanos o frutillas trituradas. Además de aportar sabor, las frutas pueden darle un color rosado o rojizo.

Qué tener en cuenta antes de preparar kombucha

Como se trata de una fermentación casera, la higiene y el control de la acidez son fundamentales. No alcanza con probar la bebida para saber si es segura: se recomienda controlar el pH con un medidor adecuado, dentro del rango de seguridad de 2,5 a 4,2 para el producto terminado.

Si aparecen manchas de moho o señales de contaminación, hay que descartar tanto la bebida como el cultivo. La kombucha casera también puede contener cantidades variables de alcohol, por lo que no se recomienda durante el embarazo, la lactancia, en niños pequeños ni en personas inmunocomprometidas.

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